OBSERVATORIO VOLCANOLOGICO DECEPCION (OVD)
El Observatorio Volcanológico
Decepción (OVD) fue creado en el verano austral
del año 1993 por el Instituto Antártico
Argentino – Universidad de Buenos Aires y el Consejo
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
– Museo Nacional de Ciencias Naturales de España.
El mismo tiene sede en la Base Argentina Decepción
y fue establecido en respuesta a la reactivación
volcánica acaecida en la Isla Decepción
durante el verano de 1991-1992. Las tareas de estudio
y seguimiento del sistema volcánico son realizadas
por investigadores argentinos y españoles, durante
el verano austral de cada año (de diciembre a
marzo).
Las actividades del Observatorio
Volcanológico Decepción incluyen principalmente
tareas de monitoreo sísmico y seguimiento de
la composición química de los gases fumarólicos,
además de estudios de gravimetría, magnetometría
y controles termométricos de fumarolas y suelos
calientes, entre otros. La vigilancia sismológica
se realiza instalando sensores (muy sensibles), que
detectan cualquier movimiento que provenga de las profundidades,
conectados a una computadora que va registrando y almacenando
todos los eventos. El seguimiento de los gases se lleva
a cabo tomando muestras de las emanaciones fumarólicas
y analizándolas “in situ” en el laboratorio
del Observatorio. Se realizan también tareas
de geología básica con el fin de analizar
los procesos eruptivos involucrados a lo largo de la
historia reciente de la isla Decepción.
Directores:
Dr. Alberto Tomás CASELLI (Argentina) – Volcanología, Geoquímica
de fluidos
Dr. Ramón ORTIZ RAMIS (España) - Volcanología,
Sismología.
Integrantes:
Dra. Alicia Garcia Garcia (CSIC)
– Geofísica.
Dr. Jesus Ibañez (Universidad de Granada) –
Sismología.
Dra. María dos Santos Afonso (Universidad de
Buenos Aires) – Química.
Dra. Stella Poma (Universidad de Buenos Aires) –
Petrología.
Dra. Selvia Tourn (Universidad de Buenos Aires) –
Mineralogía.
Lic. Gabriela Badi (Universidad de La Plata) –
Sismología.
Lic. Cintia Bengoa (Universidad de Buenos Aires) –
Sismología.
Lic. Mariano Agusto (Universidad de Buenos Aires) -
Geoquímica de Gases.
Colaboradores cercanos:
Dra. Corina RISSO (UBA) –
Volcanología – Riesgo volcánico
Dr. José Viramonte (UNSa) - Petrología
Dr. Alfredo Aparicio (CSIC) - Petrología –
Geoquímica de aguas.
Dr. Marino Martini (Universita degli Studi di Firenze,
Italy) – Geoquímica de Gases.
Mas información:
Objetivos
Los objetivos principales del Observatorio
son el estudio y seguimiento de la actividad volcánica
de la isla, teniendo en cuenta la importante cantidad
de personas que concurren a ella, ya sea con fines científicos
como turísticos.
El seguimiento de un volcán activo debe
plantearse mediante el estudio en dos líneas principales:
(i) conocer su historia eruptiva a través de los magmas que intervienen,
sus ciclos de evolución magmática y los distintos mecanismos
eruptivos. Conocer las erupciones pasadas permiten inferir como se desarrollarán
las futuras. El geólogo analiza para eso los depósitos volcánicos
formados a lo largo de su historia, observando especialmente si hay alguna
secuencia o correlación entre ellos.
(ii) establecer el estado actual del volcán mediante estudios sismológicos
y geoquímicos entre otros. Cuando está en reposo, la mayor
parte de la actividad se debe a la circulación de los gases a través
del sistema de fracturas. En general, el movimiento del magma genera eventos
sísmicos (terremotos, temblores, etc.), deformación del
terreno, aumento del flujo gaseoso y cambio de la composición química
de los mismos. El objetivo de un observatorio volcanológico es
detectar estos fenómenos, identificar sus causas, establecer los
pronósticos de evolución y con toda esta información
poder determinar los fenómenos precursores de las erupciones volcánicas.
Actividades del Observatorio
Las actividades del Observatorio
Volcanológico Decepción incluyen principalmente
tareas de monitoreo sísmico y seguimiento de
la composición química de los gases fumarólicos
como también controles termométricos de
fumarolas y suelos calientes. Además se realizan
estudios geológicos, gravimétricos, magnetométricos,
entre otros.
- Sismología
El seguimiento de la
actividad sísmica es la más antigua de las técnicas
de vigilancia, ya que toda reactivación volcánica lleva
asociado también un incremento de la sismicidad. Se comienza por
identificar claramente las pautas de la actividad sísmica durante
la fase de reposo (línea de base) y controlar cuando esta actividad
se va alejando de esa línea base, o muestra variaciones en la distribución
de los distintos tipos de eventos, o se manifiesta la aparición
de nuevas familias, estableciendo además la relación con
otros fenómenos (cambios de la composición de los gases,
temperaturas, deformación, etc.).
El seguimiento sísmológico de la isla se hace mediante la
instalación de módulos digitales de una y tres componentes
y con arrays sísmicos de ocho y 12 canales, compuestos por geófonos
Mark L4C-L25B de un rango dinámico de 16 bits. Algunas estaciones
funcionan en continuo y otras en modo por disparos. Generalmente se instala
un array y una estación digital en continuo (tres componentes)
en cercanías de la Base Española “Gabriel de Castilla”,
la cual es operada desde dicha Base, y un módulo de tres componentes
en cercanías de la Base Argentina. Estaciones telemétricas
y otros arrays son también instalados en otros sectores de la isla
(Bahía Fumarolas, Caleta Péndulo, etc.)
El empleo de arrays sísmicos permite incrementar eficientemente
la relación señal-ruido de cualquier registro. El umbral
de detectabilidad se hace muy bajo, de manera que se pueden estudiar señales
de pequeña amplitud y obtener información detallada sobre
eventos de baja frecuencia, que de otro modo pasarían desapercibidas.
Esta técnica de array permite determinar el azimut epicentro-estación
de la señal registrada.
- Geoquímica de fluídos
La composición química de las aguas
o de los gases presentes en las emisiones de un volcán es un reflejo
de su actividad. Los gases procedentes del magma circulan por el sistema
de fracturas interactuando con acuíferos y roca de caja saliendo
a superficie en forma de fumarolas o fuentes termales. Las técnicas
actuales de vigilancia geoquímica parten de considerar que las
emisiones gaseosas están en equilibrio cuando el volcán
se encuentra en reposo. Cuando el sistema evoluciona o modifica su estado
de equilibrio, se produce un desequilibrio en la composición de
las emisiones y este desequilibrio es el indicador de la actividad.
En la Isla Decepción se lleva a cabo el muestreo de gases fumarólicos
y de los principales cuerpos de agua (lagos y acuíferos) con el
fin de estudiar el sistema y hacer un seguimiento del mismo.
En las principales emanaciones fumarólicas de la isla, se realizaron
tres tipos de muestreo: gases ácidos (CO2, H2S, SO2), condensables
(HCl, HF, NH4, HBr y B) incondensables (H2, O2, He, CO, CH4, C2H6, Ar,
N2). Los gases ácidos se recogieron en un tubo colector conteniendo
solución de KOH y Cd(ClO4)2 .
Los análisis se realizan mediante técnicas convencionales
y potenciométricas en el laboratorio del Observatorio Volcanológico
Decepción. Los gases condensables e incondensables se obtuvieron
utilizando ampollas colectoras al vacío conteniendo solución
de NaOH. Los análisis se realizan mediante cromatografía
gaseosa en la Universidad de Buenos Aires.
- Deformación del terreno
Tres estaciones con inclinómetros secos
fueron ubicadas cerca de Bahía Fumarolas, área de mayor
actividad en la isla, y medida periódicamente. Una red de GPS con
varias estaciones fueron ubicadas alrededor de la isla.
- Magnetismo diferencial
Registros continuos de la intensidad del Campo
magnético son realizados usando dos magnetómetros protónicos
en la Isla Decepción y un tercero en la Isla Livingston usado como
estación de referencia. Una estación variométrica
es operada con uno de los margnetómetros protónico.
- Gravimetría
Una red gravimétrica con seis puntos de
referencia han sido medidos cada año. Un registro continuo de gravedad
fue ubicado en el pilar de la Base Argentina. La señal gravimétrica
de las mareas terrestres es registrada de modo continuo con la señal
sísmica.
- Estudio Geológico
La geología de la Isla Decepción
es estudiada con énfasis en sus características estratigráficas
y estructurales para determinar su evolución volcánica.
Las diferentes unidades serán analizadas y perfiles detallados
en afloramientos de rocas piroclásticas serán levantados
con el objeto de estudiar los procesos actuantes. Estudios petrográficos
y geoquímicas de rocas volcánicas junto con perfiles de
afloramientos de rocas piroclásticas permitirán obtener
nuevos datos sobre la evolución geológica de la Isla
La isla Decepción en Antártida
La isla Decepción es un volcán activo que está relacionada con
el rift de Bransfield, una "cicatriz" (rift)
en la corteza terrestre de aproximadamente 800 km de
longitud, paralela a las Shetland del Sur y la Península
Antártica.
- Actividad Fumarólica de Isla Decepción
En la costa interna de
la isla, alrededor de Puerto Foster, se desarrollaron una serie de zonas
geotérmicamente anómalas, de diferentes temperaturas, con
emisiones gaseosas de variada composición química (mapa).
Las manifestaciones más importantes son las localizadas en Bahía
Balleneros, Caleta Péndulo y Bahía Fumarolas junto a Cerro
Caliente. Las emisiones de Bahía Balleneros y Caleta Péndulo
son fundamentalmente de vapor de agua (mofetas) no observándose
en ellas especies sulfuradas. Las temperaturas máximas medidas
en la superficie, varían entre 60º y 75ºC y están
localizadas sobre la línea de costa. Las manifestaciones gaseosas
ubicadas en Bahía Fumarolas constituyen el principal campo de fumarolas
de la isla, con emisiones ricas en dióxido de carbono, sulfuro
de hidrógeno y ocasionalmente dióxido de azufre. Las temperaturas
máximas se mantienen entre 99°C y 100ºC.
Estas fumarolas atraviesan acuíferos
de diferentes características que controlan la temperatura y composición
de las emisiones gaseosas. Estos acuíferos poseen distintas características
porque se generan como producto de la fusión de hielo-nieve que
percola a través de los depósitos piroclásticos,
con disímil ingreso de agua marina en las distintas fumarolas de
acuerdo a la posición con respecto a la línea de costa.
Otro importante factor que condiciona la composición de los gases
es la interacción con la roca de caja. Desde el escape del reservorio,
hasta su emisión en superficie a través de fracturas, los
gases pueden o no alcanzar condiciones de equilibrio con la roca de caja.
Algunas especies gaseosas sufren importantes reacciones en su trayectoria
de ascenso y en la superficie solo son detectados los productos de sus
reacciones.
El seguimiento de la composición química de los fluidos
fumarólicos se realiza en forma continua desde 1993, siempre durante
los meses de verano, con el fin de estudiar y controlar la actividad volcánica
de la isla.
Las emisiones gaseosas están constituidas principalmente por vapor
de agua, dióxido de carbono y concentraciones menores de sulfuro
de hidrógeno y dióxido de azufre. La composición
química de las emanaciones no ha mostrado cambios significativos
hasta después del año 1999, año destacado por la
presencia de una importante crisis sísmica.
Una de las características sobresalientes es el incremento del
contenido de dióxido de azufre, que en años anteriores no
había sido detectado. Respecto al porcentaje de CO2 y H2S no se
han registrado cambios sustanciales en los años posteriores a la
crisis de 1999.
Un rasgo importante a destacar es la aparición por primera vez
(desde 1993), en algunos días de la campaña 2000 y todos
los días de las campañas siguientes, de depósitos
de azufre elemental (S8), de color amarillo, y piroclastos cubiertos por
una pátina de pirita con morfología framboidal alrededor
de las bocas de salida de las fumarolas. Los depósitos hallados
fueron analizados mediante estudios de microscopía electrónica
y análisis EDAX. En la campaña 2002 se determinó
experimentalmente que a objetos de hierro oxidados se le forma una pátina
continua de sulfuros en menos de dos horas. La formación de ambos
depósitos está directamente relaciona con el aumento de
SO2 en el flujo gaseoso.
Otra de las diferencias respecto a otros años es que al relacionar
el contenido de H2S con el de CO2, las principales fumarolas (F2 y F3)
presentaban un comportamiento distinto. En años previos a la crisis
sísmica, las fumarolas presentaban relaciones H2S/CO2 claramente
diferenciables.
A partir del año 2000, aunque
las fumarolas no mostraron cambios sustanciales en el porcentaje de estos
gases, sus relaciones tendieron a homogenizar y adquirieron una disposición
intermedia a las anteriores. Este cambio habría ocurrido como consecuencia
de un aumento del flujo gaseoso lo suficientemente grande como para “neutralizar”
el efecto hidrológico que ejerce el acuífero sobre las emisiones.
Esto impediría que las nubes gaseosas de las distintas fumarolas
evolucionen de manera independiente.
Esta variación de la composición química de los gases,
junto a un importante aumento de la actividad sísmica, puede ser
vinculada a la migración ascendente de intrusiones de magma hacia
capas subsuperficiales. La disminución progresiva de la presión
da lugar a la exsolución de los volátiles, los cuales emergerían
a la superficie a través de grietas. El aumento de la proporción
de SO2 y homogenización composicional de las fumarolas, en comparación
con años previos a la crisis, expresaría una ausencia de
condiciones de equilibrio con la roca de caja y el acuífero, debido
probablemente al ascenso rápido de los gases. Por este motivo se
considera que pueden ser utilizados junto a la sismicidad, como precursores
del ascenso de magma hacia la superficie.
- Sísmica de Isla Decepción
En la historia de la
Isla Decepción se puede citar tres erupciones recientes: una el
5 de diciembre de 1967, el 21 de febrero de 1969 y el 13 de agosto de
1970; Antes de la erupción de diciembre de 1967, hubo un incremento
en la actividad sísmica un mes antes, con una tasa normal de 4-30
eventos por mes, con máxima intensidad de II, hasta 300 eventos/mes.
El 4 de diciembre ocurrieron terremotos de intensidad V en un promedio
de 4-5 minutos. Terminando con la erupción en Bahía Teléfono
con la elevación de una columna de ceniza, la que alcanzó
una altura de 2500 m.
La erupción de febrero de 1969, destruyó las Bases británica
y chilena, una pluma blanca alcanzó los 10.000 pies. Se registraron
terremotos violentos y tremors diarios siete días antes de la erupción
(21 de febrero).
La erupción de agosto de 1970 fue precedida por movimientos sísmicos,
mayores a lo usual, registrados por la Base chilena O’Higgins (ubicada
a 170 km de la isla Decepción).
En 1987 se detectó satelitalmente una pluma, extendida 100 km al
SE de Decepción, registrandose actividad sísmica. Veinte
días después se sobrevoló la isla sin obtener evidencia
de la actividad volcánica.
A partir de 1988 investigadores argentinos y españoles comenzaron
trabajos en conjunto registrando la actividad sísmica local y regional.
La actividad se mantuvo estable existiendo variables cantidades de eventos
en cada campaña: terremotos locales y regionales; episodios de
tremors volcánicos con duraciones entre 5-360 minutos.
En 1990-1991, se registró un terremoto de M 3,2 en el sector NE
de la isla, después del cuál, la actividad sísmica
cambió dramáticamente, incrementándose en magnitud
y decreciendo en frecuencia. En general, los eventos están relacionados
a las aberturas de la erupción de 1970 y asociadas al sistema de
fisuras. Episodios de tremors volcánicos también fueron
registrados en Bahía Fumarolas.
Hasta ese momento la actividad sísmica de la isla se mantuvo relativamente
estable pero en los siguientes años ocurrieron dos crisis sísmicas:
en 1991-1992 y en 1998-1999.
La sismicidad, durante el verano austral 1991-1992, fue más vigorosa
que años anteriores y estuvo asociada a la actividad fumarólica,
cambios gravitacionales y deformación del terreno. Se registró
un total de 766 eventos, que incluyen tres grandes terremotos (M 3,5),
enjambre sísmicos (100 microsismos/día, con alrededor de
M 1) y períodos largos (hasta de 3 horas) de tremor volcánico..
Más de la mitad de los eventos registrados fueron seguidos por
otros con características similares, dentro de la hora. La mayoría
tuvo magnitudes de 0,8- 2. Quince movimientos excedieron este rango, 4
fueron sentidos, todos de M > 3 y todos fueron dentro de los 100 km
de la estación de la Base Argentina. Por esto, un grupo de científicos
fue evacuado parcialmente.
Pequeñas irregularidades gravitatorias se correspondieron con sucesivos
enjambres sísmicos. Tomaron como centro el Cerro Caliente, en el
O de la isla. El levantamiento fue visible en el área de Bahía
Fumarola, de 20 cm.
Con posterioridad la actividad sísmica registrada fue más
baja tanto, en nivel de energía como en número de eventos
respecto a años anteriores. Dada la ausencia de la actividad volcánica,
los investigadores sugirieron que algo de la actividad sísmica
está controlada por el cambio estacional
En 1997-1998 se instala una nueva red sísmica para monitoreo de
la actividad, dos antenas sísmicas y dos estaciones de registro
continuo y se realiza el análisis de datos en el lugar.
En este año el componente significativo de la sismicidad fue el
tremor volcánico con duración de pocos minutos a varias
horas, totalizando 35 horas en el período reportado. También
se registró 72 eventos híbridos, 291 eventos de largo-período,
12 eventos de corto período, y algunos eventos regionales generados
a 30-100 km de distancia.
En 1998-1999 se detectó un gran aumento en el nivel de actividad
sísmica (crisis), principalmente somera (<1km) provenientes
de la región entre Bahía Fumarolas y Punta Murature. Se
registraron 720 terremotos volcano- tectónicos, 417 eventos de
largo período, y hasta 20 horas de tremor volcánico. La
mayoría de los terremotos tuvo magnitudes cercanas a uno, y sólo
seis tuvieron magnitudes mayores a 3. Dos terremotos fueron sentidos por
el equipo de trabajo de la Base española antártica "Gabriel
de Castilla" en la Isla Decepción. Estos ocurrieron el 10
de enero (M 3.3) y el 20 de enero (M 4.3), y ambos fueron localizados
en el NE de la isla.
Luego de esta crisis, la sismicidad fue moderada hasta el verano austral
2003-2004 donde se registró nuevamente alta sismicidad (3888 eventos)
principalmente caracterizada por eventos de largo período y tremors
con escasos terremotos volcano- tectónicos.
Un poco de historia de la isla Decepción
En el primer cuarto del siglo XIX
la exploración antártica fue impulsada por
intereses comerciales (caza indiscriminada de focas),
científicos y geográficos. William Smith
afirmó que en 1820 había, al menos, cincuenta
y dos barcos foqueros operando en las Shetland del Sur.
La caldera de Decepción fue, probablemente, descubierta
en el verano antártico de 1820-21 por un grupo
de cazadores norteamericanos liderados por Benjamin Pendleton,
quienes establecieron en la isla su base de operaciones,
aunque existe también la teoría de que el
primero en cruzar los Fuelles de Neptuno fue el escocés
Robert MacFarlane, a bordo del Dragón. Parece que Decepción
se convirtió en fondeadero habitual de los barcos dedicados a esta
lucrativa y devastadora actividad. Sin embargo, la frenética e
incontrolada caza esquilmó rápidamente la población
de focas, y tan sólo cinco años después, en 1825,
los foqueros desaparecieron de las Shetland.
Una versión muy difundida aseguraba que el nombre de "Decepción"
otorgado a esta fue aplicado por primera vez por el capitán Bellingshausen,
a causa de la sensación que le produjo comprobar que otros marinos
lo habían precedido en su descubrimiento. Versiones más
románticas le atribuyen el nombre a la decepción sufrida
por muchos aventureros al no encontrar los tesoros que se presumía
había allí enterrado el afamado capitán Drake. Pero
en realidad su enigmática denominación proviene de una mala
traducción que se ha hecho al castellano del término inglés
Deception Island que significa “Isla del Engaño”. Seguramente
el nombre se deba a la forma peculiar de la isla, con forma de herradura
y una estrecha entrada que comunica la bahía interior con el mar
abierto, que fue refugio de balleneros y foqueros.
La primera expedición que visitó Decepción
con fines científicos tuvo lugar en 1829. Se trató de una
expedición británica a bordo del buque Chanticleer, comandado
por el capitán Henry Foster. Tras dos meses de trabajos de campo,
el teniente Kendall elaboró el primer mapa topográfico de
Decepción.
En los albores del siglo XX, comienza la actividad
ballenera en la Antártida, la cual pone nuevamente al continente
blanco en el punto de mira de los intereses comerciales. La primera expedición
ballenera, de nacionalidad noruega, llega a la Antártida en el
verano de 1905-06. Durante los años siguientes, diversas compañías
noruegas y chilenas (Sociedad Ballenera de Magallanes, Punta Arenas) utilizan
Decepción como centro de operaciones hasta que, en 1912, la empresa
noruega Bugge Hektor Whaling Company instala una factoría ballenera
permanente en Caleta Balleneros, estableciendo una colonia en la que vivirán
más de 300 personas. Se trata de uno de los primeros asentamientos
humanos en la Antártida. Esta factoría funcionó de
forma ininterrumpida hasta 1931, llegando a producir este último
año más de 3.600.000 barriles de aceite, extraido de carne
y huesos de ballenas.
En los años 40, tras la segunda
guerra mundial, y movidos fundamentalmente por intereses de reivindicación
territorial, tienen lugar los primeros asentamientos antárticos
con fines científicos. El 8 de febrero de 1942 el veterano buque
de la ARA "1º de Mayo", al mando del Capitán de
Fragata Alberto J. Oddera, fondeó en Decepción para depositar
un cilindro con documentos que fueron el primer mensaje de soberanía
dejado por la Argentina en el territorio Antártico. Dos años
después, en 1944 se instala en Decepción, en las proximidades
de la abandonada factoría ballenera de Caleta Balleneros, una base
británica. Cuatro años más tarde, en Bahía
Fumarolas, en orilla opuesta de Puerto Foster, se instala una base argentina.
Es el llamado Destacamento Naval Decepción que, en las décadas
siguientes, se convertirá en el más importante asentamiento
argentino en la Antártida. Finalmente, en 1953 Chile construye
una base en Caleta Péndulo. En 1957-58, con la celebración
del año Geofísico Internacional, la investigación
científica en la Antártida experimenta un impulso importante,
que se concretará en la firma del Tratado Antártico en 1959.
Las tres bases de Decepción estarán ocupadas durante todo
el año y operarán de manera continua hasta 1967. La Base
Argentina Decepción desde su creación funcionó una
estación y un observatorio meteorológico, agregándose
en 1950 un sismógrafo y en 1951 una estación ionosférica.
Esta instalación, que contó con una casa-habitación
grande de dos pisos, construida en material antisísmico, estuvo
permanentemente ocupada desde su fundación hasta 1967. El 4 de
diciembre de ese año una erupción volcánica dio lugar
a su evacuación. Hasta esta fecha fue la central Meteorológica
Antártica que proporcionaba los datos para las predicciones del
tiempo a toda la República, se habían realizado permanentes
observaciones de sismografia, ionosfera y electricidad de la atmósfera,
como así también sondeos del mar. Fue un centro de gran
actividad aeronaval con los aviones Gruman Goose, Catalina y Martín
Mariner en la década de los 50. Es bueno señalar que antes
de la entrada en vigencia del Tratado Antártico, el 8 de mayo de
1961 el Presidente Frondizi descendía de uno de los helicópteros
del ARA "Bahía Aguirre" en la Base Decepción y
desde la allí habló al país siendo el primer mandatario
argentino que llegaba a la Antártida.
El 4 de diciembre de ese año, el inicio
de una erupción en la zona de Bahía Telefon, al norte de
la isla, obligará a la evacuación del personal de las tres
bases. Ninguna de ellas volvería a ser habitada. Decisión
muy acertada ya que, apenas catorce meses más tarde, en febrero
de 1969, una nueva erupción reduciría la base chilena a
un amasijo de hierros, y la avalancha de lodo (lahar) causado al fundirse
el hielo del glaciar como consecuencia de la erupción, anegaría
e inutilizaría la base británica . Ese 4 de diciembre de
1967, a las 17:30 hs los habitantes de la Base Argentina tuvieron el sismo
más fuerte del año, donde se les detuvo la estación
transmisora, cayeron lámparas, víveres y tubos de acetileno.
Se derrumbaron afloramientos rocosos ubicados a escasos 2 km de la Base
y la primer erupción, localizada entre caleta Péndulo y
bahía Teléfono, era vista como una “emanación
gigantesca de vapor e inmediatamente expulsión de lava al aire
en forma violenta, ceniza y vapor sulfuroso” . “Las bombas
volcánicas alcanzan alturas de 1500 – 2000 metros”.
Al percibir que los vapores sulfurosos aumentaron iniciaron el abandono
de la Base. Con posterioridad observaron varias explosiones de mayor intensidad
seguidos de períodos cortos de calma donde observaron intensas
descargas eléctricas y fuertes truenos.
A partir de 1986-1987 se reanudaron las investigaciones científicas
en la isla. Durante los veranos australes investigadores argentinos y
españoles realizan el seguimiento de la actividad volcánica
de la isla. A partir de la reactivación volcánica de 1992,
se puso de manifiesto la importancia de que existiera un grupo de volcanólogos
siguiendo la actividad de la isla, especialmente teniendo en cuenta que
Decepción está incluida dentro de todos los circuitos turísticos
tanto de grandes buques como de pequeños veleros. Esta inquietud
culminó en 1993 con la creación del OBSERVATORIO VOLCANOLOGICO
DECEPCION, miembro de la World Organization of Volcanic Observatories
(UNESCO), que además es el primer Observatorio Volcanológico
argentino. El Observatorio fue inaugurado el 25 de enero de 1995 en recuerdo
de aquel 25 de enero de 1948 fecha de fundación de la Base aunque
el mismo comenzó a funcionar desde el año 1993.
De los siete edificios habitables que existieron en sus inicios en la
Base Argentina, hoy se mantienen en uso solo unos pocos, ya que el enorme
volumen de piroclastos caído sobre los techos en las últimas
erupciones provocaron el colapso de los mismos y el consecuente deterioro
de las edificaciones. La Casa Principal de la Base está siendo
remodelada desde 1995, utilizándose hoy en día el pilar
sísmico construido en su sótano, con muy buen rendimiento
en los estudios sísmicos. Al edificio conocido como Casa de Emergencia
es el que desde hace más de tres décadas se utiliza como
Base por sus condiciones de habitabilidad. En el antiguo módulo
de Radio de esta casa funciona desde 1993 el gabinete de trabajo y laboratorio
de análisis químicos del Observatorio Volcanológico.
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