OBSERVATORIO VOLCANOLOGICO DECEPCION (OVD)



El Observatorio Volcanológico Decepción (OVD) fue creado en el verano austral del año 1993 por el Instituto Antártico Argentino – Universidad de Buenos Aires y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) – Museo Nacional de Ciencias Naturales de España. El mismo tiene sede en la Base Argentina Decepción y fue establecido en respuesta a la reactivación volcánica acaecida en la Isla Decepción durante el verano de 1991-1992. Las tareas de estudio y seguimiento del sistema volcánico son realizadas por investigadores argentinos y españoles, durante el verano austral de cada año (de diciembre a marzo).

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Las actividades del Observatorio Volcanológico Decepción incluyen principalmente tareas de monitoreo sísmico y seguimiento de la composición química de los gases fumarólicos, además de estudios de gravimetría, magnetometría y controles termométricos de fumarolas y suelos calientes, entre otros. La vigilancia sismológica se realiza instalando sensores (muy sensibles), que detectan cualquier movimiento que provenga de las profundidades, conectados a una computadora que va registrando y almacenando todos los eventos. El seguimiento de los gases se lleva a cabo tomando muestras de las emanaciones fumarólicas y analizándolas “in situ” en el laboratorio del Observatorio. Se realizan también tareas de geología básica con el fin de analizar los procesos eruptivos involucrados a lo largo de la historia reciente de la isla Decepción.

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Mas información:

Objetivos

Los objetivos principales del Observatorio son el estudio y seguimiento de la actividad volcánica de la isla, teniendo en cuenta la importante cantidad de personas que concurren a ella, ya sea con fines científicos como turísticos.

El seguimiento de un volcán activo debe plantearse mediante el estudio en dos líneas principales:
(i) conocer su historia eruptiva a través de los magmas que intervienen, sus ciclos de evolución magmática y los distintos mecanismos eruptivos. Conocer las erupciones pasadas permiten inferir como se desarrollarán las futuras. El geólogo analiza para eso los depósitos volcánicos formados a lo largo de su historia, observando especialmente si hay alguna secuencia o correlación entre ellos.
(ii) establecer el estado actual del volcán mediante estudios sismológicos y geoquímicos entre otros. Cuando está en reposo, la mayor parte de la actividad se debe a la circulación de los gases a través del sistema de fracturas. En general, el movimiento del magma genera eventos sísmicos (terremotos, temblores, etc.), deformación del terreno, aumento del flujo gaseoso y cambio de la composición química de los mismos. El objetivo de un observatorio volcanológico es detectar estos fenómenos, identificar sus causas, establecer los pronósticos de evolución y con toda esta información poder determinar los fenómenos precursores de las erupciones volcánicas.


Actividades del Observatorio

Las actividades del Observatorio Volcanológico Decepción incluyen principalmente tareas de monitoreo sísmico y seguimiento de la composición química de los gases fumarólicos como también controles termométricos de fumarolas y suelos calientes. Además se realizan estudios geológicos, gravimétricos, magnetométricos, entre otros.
La isla Decepción en Antártida

La isla Decepción es un volcán activo que está relacionada con el rift de Bransfield, una "cicatriz" (rift) en la corteza terrestre de aproximadamente 800 km de longitud, paralela a las Shetland del Sur y la Península Antártica.



Un poco de historia de la isla Decepción

En el primer cuarto del siglo XIX la exploración antártica fue impulsada por intereses comerciales (caza indiscriminada de focas), científicos y geográficos. William Smith afirmó que en 1820 había, al menos, cincuenta y dos barcos foqueros operando en las Shetland del Sur. La caldera de Decepción fue, probablemente, descubierta en el verano antártico de 1820-21 por un grupo de cazadores norteamericanos liderados por Benjamin Pendleton, quienes establecieron en la isla su base de operaciones, aunque existe también la teoría de que el primero en cruzar los Fuelles de Neptuno fue el escocés Robert MacFarlane, a bordo del Dragón. Parece que Decepción se convirtió en fondeadero habitual de los barcos dedicados a esta lucrativa y devastadora actividad. Sin embargo, la frenética e incontrolada caza esquilmó rápidamente la población de focas, y tan sólo cinco años después, en 1825, los foqueros desaparecieron de las Shetland.
Una versión muy difundida aseguraba que el nombre de "Decepción" otorgado a esta fue aplicado por primera vez por el capitán Bellingshausen, a causa de la sensación que le produjo comprobar que otros marinos lo habían precedido en su descubrimiento. Versiones más románticas le atribuyen el nombre a la decepción sufrida por muchos aventureros al no encontrar los tesoros que se presumía había allí enterrado el afamado capitán Drake. Pero en realidad su enigmática denominación proviene de una mala traducción que se ha hecho al castellano del término inglés Deception Island que significa “Isla del Engaño”. Seguramente el nombre se deba a la forma peculiar de la isla, con forma de herradura y una estrecha entrada que comunica la bahía interior con el mar abierto, que fue refugio de balleneros y foqueros.

La primera expedición que visitó Decepción con fines científicos tuvo lugar en 1829. Se trató de una expedición británica a bordo del buque Chanticleer, comandado por el capitán Henry Foster. Tras dos meses de trabajos de campo, el teniente Kendall elaboró el primer mapa topográfico de Decepción.

En los albores del siglo XX, comienza la actividad ballenera en la Antártida, la cual pone nuevamente al continente blanco en el punto de mira de los intereses comerciales. La primera expedición ballenera, de nacionalidad noruega, llega a la Antártida en el verano de 1905-06. Durante los años siguientes, diversas compañías noruegas y chilenas (Sociedad Ballenera de Magallanes, Punta Arenas) utilizan Decepción como centro de operaciones hasta que, en 1912, la empresa noruega Bugge Hektor Whaling Company instala una factoría ballenera permanente en Caleta Balleneros, estableciendo una colonia en la que vivirán más de 300 personas. Se trata de uno de los primeros asentamientos humanos en la Antártida. Esta factoría funcionó de forma ininterrumpida hasta 1931, llegando a producir este último año más de 3.600.000 barriles de aceite, extraido de carne y huesos de ballenas.

En los años 40, tras la segunda guerra mundial, y movidos fundamentalmente por intereses de reivindicación territorial, tienen lugar los primeros asentamientos antárticos con fines científicos. El 8 de febrero de 1942 el veterano buque de la ARA "1º de Mayo", al mando del Capitán de Fragata Alberto J. Oddera, fondeó en Decepción para depositar un cilindro con documentos que fueron el primer mensaje de soberanía dejado por la Argentina en el territorio Antártico. Dos años después, en 1944 se instala en Decepción, en las proximidades de la abandonada factoría ballenera de Caleta Balleneros, una base británica. Cuatro años más tarde, en Bahía Fumarolas, en orilla opuesta de Puerto Foster, se instala una base argentina. Es el llamado Destacamento Naval Decepción que, en las décadas siguientes, se convertirá en el más importante asentamiento argentino en la Antártida. Finalmente, en 1953 Chile construye una base en Caleta Péndulo. En 1957-58, con la celebración del año Geofísico Internacional, la investigación científica en la Antártida experimenta un impulso importante, que se concretará en la firma del Tratado Antártico en 1959. Las tres bases de Decepción estarán ocupadas durante todo el año y operarán de manera continua hasta 1967. La Base Argentina Decepción desde su creación funcionó una estación y un observatorio meteorológico, agregándose en 1950 un sismógrafo y en 1951 una estación ionosférica. Esta instalación, que contó con una casa-habitación grande de dos pisos, construida en material antisísmico, estuvo permanentemente ocupada desde su fundación hasta 1967. El 4 de diciembre de ese año una erupción volcánica dio lugar a su evacuación. Hasta esta fecha fue la central Meteorológica Antártica que proporcionaba los datos para las predicciones del tiempo a toda la República, se habían realizado permanentes observaciones de sismografia, ionosfera y electricidad de la atmósfera, como así también sondeos del mar. Fue un centro de gran actividad aeronaval con los aviones Gruman Goose, Catalina y Martín Mariner en la década de los 50. Es bueno señalar que antes de la entrada en vigencia del Tratado Antártico, el 8 de mayo de 1961 el Presidente Frondizi descendía de uno de los helicópteros del ARA "Bahía Aguirre" en la Base Decepción y desde la allí habló al país siendo el primer mandatario argentino que llegaba a la Antártida.

El 4 de diciembre de ese año, el inicio de una erupción en la zona de Bahía Telefon, al norte de la isla, obligará a la evacuación del personal de las tres bases. Ninguna de ellas volvería a ser habitada. Decisión muy acertada ya que, apenas catorce meses más tarde, en febrero de 1969, una nueva erupción reduciría la base chilena a un amasijo de hierros, y la avalancha de lodo (lahar) causado al fundirse el hielo del glaciar como consecuencia de la erupción, anegaría e inutilizaría la base británica . Ese 4 de diciembre de 1967, a las 17:30 hs los habitantes de la Base Argentina tuvieron el sismo más fuerte del año, donde se les detuvo la estación transmisora, cayeron lámparas, víveres y tubos de acetileno. Se derrumbaron afloramientos rocosos ubicados a escasos 2 km de la Base y la primer erupción, localizada entre caleta Péndulo y bahía Teléfono, era vista como una “emanación gigantesca de vapor e inmediatamente expulsión de lava al aire en forma violenta, ceniza y vapor sulfuroso” . “Las bombas volcánicas alcanzan alturas de 1500 – 2000 metros”. Al percibir que los vapores sulfurosos aumentaron iniciaron el abandono de la Base. Con posterioridad observaron varias explosiones de mayor intensidad seguidos de períodos cortos de calma donde observaron intensas descargas eléctricas y fuertes truenos.
A partir de 1986-1987 se reanudaron las investigaciones científicas en la isla. Durante los veranos australes investigadores argentinos y españoles realizan el seguimiento de la actividad volcánica de la isla. A partir de la reactivación volcánica de 1992, se puso de manifiesto la importancia de que existiera un grupo de volcanólogos siguiendo la actividad de la isla, especialmente teniendo en cuenta que Decepción está incluida dentro de todos los circuitos turísticos tanto de grandes buques como de pequeños veleros. Esta inquietud culminó en 1993 con la creación del OBSERVATORIO VOLCANOLOGICO DECEPCION, miembro de la World Organization of Volcanic Observatories (UNESCO), que además es el primer Observatorio Volcanológico argentino. El Observatorio fue inaugurado el 25 de enero de 1995 en recuerdo de aquel 25 de enero de 1948 fecha de fundación de la Base aunque el mismo comenzó a funcionar desde el año 1993.

De los siete edificios habitables que existieron en sus inicios en la Base Argentina, hoy se mantienen en uso solo unos pocos, ya que el enorme volumen de piroclastos caído sobre los techos en las últimas erupciones provocaron el colapso de los mismos y el consecuente deterioro de las edificaciones. La Casa Principal de la Base está siendo remodelada desde 1995, utilizándose hoy en día el pilar sísmico construido en su sótano, con muy buen rendimiento en los estudios sísmicos. Al edificio conocido como Casa de Emergencia es el que desde hace más de tres décadas se utiliza como Base por sus condiciones de habitabilidad. En el antiguo módulo de Radio de esta casa funciona desde 1993 el gabinete de trabajo y laboratorio de análisis químicos del Observatorio Volcanológico.


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